Ayer 30, hoy 1.º
Perdí la cuenta de las veces que inicié estas líneas.
Los abortos mentales, literarios, que nunca vieron la luz digital y se quedaron en la cabeza.
Justo, entre otras cosas, por la desidia, la procrastinación y sobre todo por la falta de tiempo.
Una suma de todo, realmente.
El comienzo
Empiezo por decir que este proyecto de Lo Prensado del Chicharrón llegó a mi mente tras acabar de ver Parasite en cines a finales de 2019 o tal vez inicios de 2020, no lo tengo claro ya.
Esa película fue muy impresionante para mí. El plot twist, el final, todo. Por alguna razón las palabras Lo Prensado del Chicharrón llegaron a mi mente justo al finalizarla y fue que entre que salían los créditos y terminaba de limpiarme el regadero de palomitas y restos de nachos que mi mente voló con la idea de plasmar estas digestiones mentales por escrito.
Generalmente por escrito, porque me sigue resultando complicado ponerme a hablar frente a la cámara. Mucho menos me gusta verme, escucharme y repasar una y otra vez aquello que dije durante el cansado proceso que conlleva una edición de video.
Perfección frustrada
Si hay algo que me molesta de mí, es darme cuenta de que disfrazo el perfeccionismo —que tanto odio— de desidia. De no iniciar y luego corregir sobre la marcha. Pero iniciar a final de cuentas, que es lo que importa.
Ya perdí la cuenta de los años en que he comprado y recomprado el dominio de mi sitio web y nunca empezarlo.
Ni me haré la promesa ahora para no llevarme otra decepción si vuelvo a fallar. Pero esto, en principio, es un avance.
Visto que esta página, al menos la de esta entrada del blog, tiene muy pocos elementos o “diseño”, me trago esa “amargura” con tal de empezar ya.
Habrá que definir luego un esquema o arquitectura a nivel visual para simplemente dedicarme a escribir aquellas ideas, o mejor dicho digestiones mentales, que llegan.
La idea de este blog será plasmar las distintas digestiones que a diario hago: auditiva, visual, literaria y mental.
Esas son las categorías
Por ahora ignoremos la digestión física
Primero de mayo
De verdad que no lo busqué, pero coincidió. Hoy también se cumple un año de que abrí el Instagram de Locker Legends, mi emprendimiento de jerseys y artículos deportivos.
Haría una pausa para decir que no me agrada lo que engloba la palabra emprendimiento.
No me identifico con absolutamente nada que tenga que ver con un emprendedor.
En parte, porque ellos son dedicados, constantes y seguramente no pierden dinero año tras año renovando el dominio o hosting de su emprendimiento.
Con Locker Legends ahí va la cosa. Me sorprendió. Es el primer hobby (creo que es mejor llamarlo así por ahora) que realmente me genera un ingreso.
Otro hobby que tomé con seriedad, del que ya escribiré en profundidad después, fue Futbol Descafeinado. Un podcast que grabamos, publicamos contenido durante más de 100 semanas.
Por ahora poco más, es el arranque de algo que tendrá que mantenerse.
Dicen por ahí que lo difícil es empezar, y aquí está eso: el comienzo. Ya sin importar que ayer haya sido 30, o hace unos meses 2025 o hace unos años la pandemia.
sobre mí
Habré hecho (mentalmente) tantas preparaciones de presentación para esos primeros días de clase o al iniciar en un nuevo trabajo que ya me desesperé escribiendo esto.
Soy comunicólogo y trabajo del marketing digital desde hace una década. Ya no es solo redes sociales, sino como esta viva prueba, sitios web y esas cosas.
Tuve una columna de futbol inglés en El Siglo de Torreón por algunos años, un podcast de futbol con amigos y actualmente un negocio de jerseys deportivos llamado Locker Legends.
A nivel música, Sabina, Calamaro, Charly y Páez.
De series GoT, BrBad, BCS y The Pitt.
Películas Parasite, Interstellar y El secreto de sus ojos.
De libros Cien años de soledad y El nombre de la rosa.
Oscar Parra
